CURIOSIDADES

 

  • -La momia egipcia fue una droga común de la farmacopea europea hasta el siglo XVIII. A pesar de las críticas dentro de la profesión médica, los doctores recetaban polvo de momia para la curación de enfermedades internas. Muchas momias fueron de este modo mutiladas, antes de que la ciencia y el sentido común convirtieran en obsoleta la aplicación de este método de curación.

     

    -Antes de que Sigmund Freud se dedicara al psicoanálisis, hizo trabajos de neurología y fue el primero que trabajó en el empleo de la cocaína como anestésico local. La Utilización de la cocaína para dolores menores y las grandes alabanzas a su eficacia condujeron a una ola de adicción a la cocaína en Europa antes de que se conociera el hecho de que creara hábito.

     

    -El hombre de ciencia Otto Heinrich Waeburg, aunque judío, trabajaba en la Alemania nazi. Se dedicaba a la investigación del cáncer y Hitler tenía cáncer de garganta. Cuando Warburg fue jubilado forzosamente de su puesto, en 1941, Hitler ordenó su cancelación y aclaró que era una excepción.

     

    -La penicilina, el primer antibiótico, fue descubierta por accidente en 1928. Una placa para experimentos bacteriológicos fue dejada accidentalmente por el doctor Alexander Fleming en su laboratorio en Inglaterra. Un experimentador que se encontraba en el piso superior se descuidó con el moho que estaba utilizando y parte de él fue arrastrado por el viento a través de una ventana abierta. Fue a parar al cultivo destapado de estafilococos de Fleming. Al día siguiente, el bacteriólogo escocés halló en el platito un área clara donde la penicilina del moho había estado matando las bacterias.

     

    -El tabaco fue considerado en un tiempo como una medicina para muchas enfermedades, incluyendo los dolores de cabeza, de muelas, la artritis, los dolores de estómago, heridas o mal aliento. Se hacía con él un té y hasta unas píldoras para servir como hierba medicinal. Un médico español, Nicolás Monardes, fue el primero que descubrió su potencial medicinal en 1577, en un libro llamado “Noticias Jubilosas del Mundo Recién Encontrado” y sus opiniones fueron aceptadas durante más de dos siglos.